LA LETRA EN EL ZOHAR Y EN PLATÓN

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LA LETRA EN EL ZOHAR Y EN PLATÓN

Pablo Cúneo-

En el Zohar hay un pasaje que cuenta el diálogo que tuvo Dios con cada una de las letras del alfabeto hebreo para decidir con cual de ellas comenzaría su obra de la creación. Rabí Jamnuna cuenta los motivos por el que la letra inicial de las dos primeras palabras del texto bíblico comienzan con la letra beth (corresponde a nuestra B latina) y las dos siguientes palabras comienzan con la letra aleph. Aquí el texto hebreo”: “bereshit bará Elohim eth” (“En el comienzo Dios creó el”). Hay -dice el Rabí- una inversión: se comienza por la segunda letra del alefato (la beth) y se continúa con la primera (la aleph), la razón se debe a que cuando Dios iba a comenzar la obra de la creación se presentaron en forma invertida cada una de las 22 letras.

La primera que se presentó fue la letra tav última del alefato, luego la penúltima y asi sucesivamente hasta que llegó la beth y finalmente la aleph, la primera de todas. Cada una de las letras que se presentó dió los motivos por la que se consideraba elegible para comenzar con ella la creación, al mostrar palabras o nombres importantes que comienzan con ella. Así la letra shin le dice a Dios: “…oh Señor del mundo, que te plazca comenzar por mí el mundo, pues soy la letra inicial de Tu nombre Shadai (Todopoderoso), y es de lo más adecuado crear el mundo mediante este Santo Nombre”. La respuesta de Dios es negativa pues la palabra Sheker (mentira) comienza con la shin. Así es el relato del diálogo entre Dios y la letra yod con la que comienza el tetragrama, las cuatro letras del nombre de Dios impronunciable: “…que te plazca, oh Señor, otorgarme el primer puesto en la creación del mundo, porque yo estoy como primera en el Sagrado Nombre. El Señor le dijo: es suficiente para ti el que hayas grabado y marcado en Mí mismo y que seas el conducto de Mi voluntad; no has de ser separada de Mi Nombre.”

El texto va relatando con cada letra el diálogo que va teniendo Dios hasta que llega la letra beth: “Entonces entró la beth y dijo: oh Señor del mundo, que te plazca ponerme primera en la creación del mundo, pues yo represento las bendiciones (berajot en hebreo) ofrecidas a Ti, en lo alto y abajo. El Santo, bendita Sea, le dijo: Seguramente contigo crearé el mundo y tu formarás el comienzo en la creación del mundo”. Llegado a este punto Dios interroga a la aleph y le pregunta por qué no se presenta, la letra le dice que El ya tomó la decisión de comenzar la creación con la beth, a lo que Dios le responde: “Aleph, aleph, aunque comenzaré la creación del mundo con la letra Beth, tú serás la primera de las letras, Mi unidad solo se expresará a través de tuyo, sobre tí se basarán todos los cálculos y operaciones del mundo, y la unidad solamente se expresará por la letra aleph”.

La cábala lleva hasta su más radical posición el lugar de la escritura y de la letra en la tradición judía, hasta hacer de la misma el instrumento mismo de la creación divina. En absoluto contraste con ello se encuentra la posición de Platón en la tradición griega.

En el Fedro expone su fascinante mito en el que se relata el diálogo entre el dios egipcio Thot, inventor de las artes y del cálculo, y el rey Thamus. Thot se presenta ante el rey para plantearle que ha descubierto un fármaco para la memoria: la escritura. “Este conocimiento, oh rey, hará más sabios a los egipcios y más memoriosos, pues se ha inventado como un fármaco de la memoria y de la sabiduría.” Ante ello el rey rechaza su creación y le replica que su invento por el contrario lo único que traerá será olvido: “Y ahora tú, precisamente, padre que eres de las letras, por apego a ellas, les atribuyes poderes contrarios a los que tienen. Porque es olvido lo que producirán en las almas de quienes las aprendan, al descuidar la memoria, ya que, fiándose de lo escrito, llegarán al recuerdo desde afuera, a través de caracteres ajenos, no desde dentro, desde ellos mismos y por si mismos. No es, pues un fármaco de la memoria lo que has hallado, sino un simple recordatorio.”

Igualada la escritura a la pintura, las letras no sabrán que responder por sí solas si se las interroga, “y si son maltratadas o vituperadas injustamente, necesitan siempre la ayuda del padre, ya que ellas solas no son capaces de defenderse ni de ayudarse a sí mismas.”

Es a través del nombre que Platón vuelve a hacer entrar la escritura, más precisamente el valor de las letras y ello ocurre en el Cratilo. En el diálogo entre Sócrates y Hermógenes, cuando el primero analiza la posibilidad de que el nombre exprese la esencia del objeto, Platón le hace decir que lo importante no son las sílabas ni las letras que se utilizan en la composición del nombre:“que el mismo sentido se exprese por tales o cuales sílabas es cosa que poco importa; que se le haya añadido una letra o se le haya quitado otra, es algo que carece de toda importancia, con tal que domine la esencia del objeto manifestado en el nombre.”

El contrate entre las posiciones de Platón y la cábala no puede ser mayor, contrariamente a Platón la escritura tendrá entonces para la cábala un papel de primer orden, pues la propia creación será un hecho de escritura.

1 pensamiento sobre “LA LETRA EN EL ZOHAR Y EN PLATÓN

  1. Anónimo

    es evidente que el relato egipcio y la explicacion del Talmud con respecto a las letras y sus movimientos, esta a la vista de quen hablamos de la creacion del todo, y que las letras se mueven alternativamente,lo que nos lleva a pensar en la idea de un software de 22 simbolos o sea una gran computadora con un sistema de 22 signos,esta es el mensaje del Zohar cuando dice que Dios creo el todo con una carroza construida con las 22 letras,o sea 22 signos,algo impensable para nosotros que nos manejamos con una carroza binaria de dos simbolos el 0 y el 1 y vamos mas alla con la llegada de la computadora cuantica

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