NO LOS DEJEN SUELTOS… Lic. Mag. David Karp

NO LOS DEJEN SUELTOS…

 

Lic. Mag. David Karp. 

 

Fabricada o no esta plaga nos está devolviendo, como un espejo, aquellos aspectos de nosotros mismos que no estamos acostumbrados  a ver.

La dificultad de convivencia diaria con los seres que queremos,  el impacto narcisista que  un         “ Gran Hermano“ Orweliano nos dice que podemos hacer y que no, y  como seremos castigados  si no le hacemos caso.

 

El aumento de las crisis de ansiedad o de angustia ( hoy conocidas como crisis de pánico), aumento de la violencia intra familiar, cambio de rutinas, trabajo ( los que lo conservan)  re programado desde nuevas coordenadas, empresas que se dieron cuenta de que con el trabajo  “en casa” dejan de pagar por la infraestructura, luz, calefacción , limpieza, al trabajador le siguen pagando lo mismo , con la ventaja ( para el empleador) que lo tiene colgado en línea las 24 horas en lugar de las 8; legislaturas  relacionadas con la nueva situación laboral inexistentes, el vínculo social a través  de una pantalla y una cámara, en fin todo un cambio, toda una readaptación a las nuevas  situaciones que se nos van planteando y lo más interesante  es que hasta el momento  no se escuchan muchos planteos de como “revelarse” frente a este orden internacional donde  se reclama paulatinamente  una renuncia a nuestros derechos, personales, civiles, humanos, etc. en nombre de “un fin superior” que es el cuidarnos entre todos.

Y así aceptamos que se nos tenga presos en nuestro hogar  estando sanos, o que no se nos deje entrar a un comercio por no tener un “tapaboca” donde un iletrado amparado en una “empresa de seguridad”  decide si podes hacer uso de tus derechos civiles de libre circulación, etc.

 

Pero esto no es nuevo.

Después del 9/11, fuimos aceptando en nombre de la seguridad que no podemos pasar con más de 100 ml de líquido de determinada puerta de seguridad, y que una vez que la hemos atravesado el medio litro de agua cuesta más que un litro de petróleo.

Recordemos al uruguayo que estuvo preso en Norteamérica, porque  cuando le preguntaron  en el aeropuerto que llevaba en el bolsillo de la camisa, cuando saco  el bolígrafo  dijo “no te ´preocupes, no es una bomba”

 

Mientras se nos inundan con derechos adquiridos por parte de minorías, se nos cercenan a cotidiano  derechos civiles, humanos, etc., en nombre del gran hermano, en nombre de un bienestar común, del interés de todos, en fin en nuestro propio bien…

Dentro de este ambiente internacional, en Israel, la situación está MUY COMPLICADA.

Por el rebrote epidémico que se produjo,  después que se aflojó la cuarentena, y que un millón de israelíes (el 25% del total de la fuerza laboral del Estado) se quedaron sin trabajo, los israelíes salieron a las calles  y las reconquistaron para sí.

Dentro de este contexto  hubo un rebrote de la epidemia  que se mantiene sin un manejo efectivo por parte de las autoridades.

 

Pero aquí aparecen nuevamente las figuritas repetidas  en todo este problema, los judíos ortodoxos.

En el primer round de la epidemia., se trató de comprender como el 10% de la población tenía el 30% de contagios y se plantearon una serie de hipótesis basadas en:

  • Como no tiene una conexión directa con el mundo no ortodoxo ( los teléfonos “Kosher” que algunos rabinos les permiten a sus fieles no tiene conexión a internet) y desconocían el problema del COVID 19;
  • No tenían conocimiento de las medidas sanitarias preventivas (especialmente  la relacionada con distancia y aglomeración ).
  • Viven esencialmente hacinados por la relación metros cuadrados y número de integrantes de la familia, lo que favorece el contagio directo por vía aérea.

 

Pero lo que nadie dice es que los “REBES” ni tenían idea de la pandemia, ni tenían idea de cómo  cuidarse, ni tenían idea de cómo prevenirla,  resumiendo, quedaron en evidencia que viven en un shtetl pintado por Chagall y escrito por Shalom Aleijem en pleno siglo 21.

Sí mi estimado lector, son los mismos oscurantistas que emiten “Juicios Rabínicos” sobre el carácter “Judío” de un niño  que es criado por una pareja de madres lésbicas.

Son los mismos que te obligan a quedarte sin transporte público en Israel  durante el Shabat, son los mismos que se hacen subsidiar todo por pasarse estudiando en una Ieshiva, son los mismos que  hacen todo lo posible por no hacer el ejército, y son los mismos que con su 10% de la población israelí, es casi imposible formar un gobierno sin ellos.

En la “primera vuelta” de la pandemia en Israel, las autoridades israelíes tomaron conocimiento que esta población alienígena del estado de Israel, no tenía ni idea de lo que pasaba, fue así como en Bnei Brak, bastión ortodoxo se comenzó a hacer una tarea educativa a la población por vías de altoparlantes callejeros y con los distintos rabinos encargados de las distintas sinagogas .

A pesar de todo esto, no hubo más remedio que entrar  y evacuar las sinagogas que seguían funcionando con más de las 10 personas esenciales para el rezo. 40 o 50 personas en algunos casos fueron desalojadas por la fuerza y con gran oposición de los ortodoxos.

Y se vieron como la policía , los sacaba a rastras a la calle, y como fue necesario  dispersarlos porque  se habían congregado más de 40 mil (obviamente  que todos bien juntitos como piojos en dobladillo, y sin tapaboca , etc )  en un entierro de un “REBE” .

Pero, para  señalar las cosas, también vimos como en Nueva York, otra manifestación de ortodoxos  fue dispersada con carros lanzadores de agua.

Son tan TALIBANES en Jerusalém como en New York

Resumidas cuentas, al parecer para los ortodoxos es más importante mantener las formas que respetar los contenidos.

El concepto de “ taase u shma” ( que sería: primero hace y después escucha la explicación  por la cual tienes que hacerlo) es un camino unidireccional donde algún REBE muy versado en escritos  anteriores  a la invención de la pólvora,  da cuenta y dictamina sobre conceptos  actualizados al siglo XXI, sin tener la más mínima idea de lo que se trata.

Podría seguir el presente escrito haciendo un estudio del peso ético  de las consideraciones rabínicas, pero me abstengo, ya que  el reclamar el valor de la vida por sobre todas las cosas podría ser cuestionado por los dichos de algún Rebe del sur de la Patagonia que podria sostener  que: “EL  Bendito Creador  dispuso que las hormigas negras marchen en patota y hacia adelante, nosotros no podemos dejar de lado ese aspecto de la creación”.

Y pasaríamos meses citando a RASHI, RAMBAM y RAMBAN , y otros jajamim , para  llegar a la conclusión junto a Les Lutieres, que “la gallinita no habla”

Y con educación y con represión, a los ortodoxos no les importo nada y lograron que siendo el 11% de la población, cargaban sobre si el 30% de los contagios.

Obviamente atendidos por un sistema sanitario que no soportan económicamente como el resto de los ciudadanos.

Y llego la segunda vuelta de la epidemia a Israel.

Pero esta vez las cuarentenas obligatorias ya no marchan porque el impacto económico social de la anterior es irrepetible por insostenible (pero formalmente no se descarta una “segunda vuelta”)

Y mientras el rebrote es inmanejable  por una realidad israelí en donde el primer ministro  contradice a sus ministros, y estos a su vez contradicen a la comisión parlamentaria que maneja  la crisis epidémica, entonces el martes si se podía abrir las piscinas, el miércoles la decisión pasaba a un cuarto intermedio, el jueves los dueños de las piscinas manifestaban que necesitan  abrirlas porque ya no dan más económicamente, el ministro de salud  diciendo lo que costaría un aumento de infectados y el Bibi hablando de la economía y las piscinas.

Miles de manifestantes en las calles exigiendo un “verdadero” manejo de las crisis.

Y eso hay que reconocerle al COVID 19 que ha logrado algo que ni Rabin ni Shalom Ajchav ni Beiguin lograron en su momento: que el israelí  despegue su tujes  del sofá frente a la TV y salga a exigir sus derechos; kol ha kavod .

Dos de cada tres ciudadanos están en contra de la gestión actual del Bibi al frente de la epidemia.

Dentro de los planes preventivos del gobierno, estaba programado el confinamiento general de 30 poblaciones  que presentan  la mayor cantidad de contagiados por habitantes y por superficie, para evitar que de esos focos y por el movimiento poblacional otras ciudades corrieran la misma desgracia.

Y aquí fue cuando los talibanes atacaron de vuelta.

Directamente la plantearon a BIbi que si se aplicaban las restricciones y los toque de queda  a los barrios religiosos, abandonaban el  gobierno ( dejándolo en minoría y teniendo que llamar nuevamente a elecciones , juicio por corrupción de BiBi, economía en pésimo estado,  movilización social por todas partes, cierre de servicios sociales por todos lados, y el Bibi hizo  lo único que podía hacer para ganar tiempo, levanto la orden  de restricciones en los barrios ortodoxos, y así, al mejor estilo de una película de terror, los ortodoxos tiene libertad de movimiento para que con el mismo ejercicio de esa libertad  esparzan su carga viral superior al promedio de la población  a todo lugar donde esta libertad de acción se los permita.

¿Ahora entienden por qué no me quise meter con las hormigas de la Patagonia?

Nuevamente los REBES haciendo uso de su sapiencia y formación en artes tales como virología, estadística poblacional, manejo de focos de epidemia, etc, que se estudian en TODAS LAS IESHIVOT DEL PLANETA, han decidido  expandir  el virus  del barrio o de la ieshiva por todo medinat Israel, y cuando vuelven a sus casas,  seguramente compartirán con su esposa y sus 8 hijos la cepa que pudieron traer de afuera y así mejorar la genética del virus.

Y estos encumbrados en la ética y la moral  nos dicen que algunos de nuestros rabinos no son kosher, y estos nos dicen que tal o cual es judío o no, y estos nos dicen que tal comida se puede comer porque tienen su sellito, y nos dicen que no podemos llevar la llave de casa en el bolsillo  en shabat, y que te paran en seco diciéndote que “dice la tora que esto no se puede hacer”, o a ese no lo voy a enterrar.

En fin, creo que es el momento de cuestionar el poder rabínico dentro del judaísmo en general y dentro de Estado de Israel en particular.

Mientras tanto, “NO LOS DEJEN SUELTOS”.

 

 

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