Reflexiones sobre las elecciones en Uruguay

¿QUE SE VOTÓ EL DOMINGO?

Selva Andreoli

UY PRESS

Algunos dicen que se elegirá entre dos personas, otros entre dos modelos de país, yo, más racional digo, ni lo uno, ni lo otro. Se votará por un cambio.

Y eso le hace bien a la política, además de a los ciudadanos.

¿El cambio será para mejor o para peor? Eso es lo que está por verse. Pero admitamos que todos tenemos que dar una cuota de confianza al adversario. Con decir que se acaba el mundo si pierde el FA, no estamos haciendo honor a nuestra condición de izquierda. La alternancia es una condición de la democracia, y hay que aceptarla. Una vez nos premiaron con el voto, y le dieron la mayoría al FA y otra vez le dirán hasta aquí llegó, y no hay que demonizar a la oposición.

Porque después del 24 estaremos todos remando en el mismo barco, y las aguas no prometen ser muy tranquilas, pero no por el programa de la coaliciónque como todos los programas que yo conozco, no pregona grandes cataclismos sino mejorar la vida de la gente, así lo dice también el programa del FA -aunque Martínez confiese que sólo es una referencia-, porque nadie escribe programas infelices y que anuncian tragedias. El tema es cómo se ejecutan después.

Y el programa del FA se ejecutó muy bien en el primer gobierno, ya no fue igual en el segundo y en este tercero, asistimos a una compleja realidad: subió el desempleo, se perdieron muchas PYMES,  y a pesar de los pesares, tenemos un déficit y una abultada deuda que nadie puede ocultar. No estamos en el peor de los mundos, eso es cierto, no hay que dramatizar, pero estamos lejos también de las promesas del 2014, en educación, seguridad, etc. etc. Por eso el FA perdió votos en los sectores más vulnerables, ¡qué gran contradicción!

Es que hay gente que vive peor. Hay muchos uruguayos que viven mejor, pero hay un sector importante de uruguayos, entre ellos 6 de cada 10 niños menores de 3 años que nacen en asentamientos. Y eso es una cruda realidad que ningún discurso puede tapar.

Eso es un fracaso de un gobierno de izquierda. Y hay que llamarlo por su nombre. No hay que desentenderse de este problema porque tuvimos mayorías parlamentarias y hay un debe muy importante en una cantidad de promesas que se hicieron y de errores que se cometieron.

¿Será esta coalición una estructura estable?.¿Se romperá a la primera de cambio?. No seamos tan malos agoreros, a mi me alcanza saber que casi el 60% del electorado votó por ellos, les dio el respaldo en la primera vuelta, es lo que los ciudadanos eligieron.Y el soberano es el pueblo, o ya nos olvidamos?

¿Por qué el FA perdería en estas elecciones? Creo,  en primer lugar, que éste es otro FA. Por su composición,  porque  sectores llamados moderados quedaron en una ínfima expresión, por sus errores y por no haber reaccionado a tiempo ante la corrupción, ante la pérdida de identidad de una cultura de izquierda que acuñaron con valor y sacrificio muchos frenteamplistas, algunos pagaron con su vida esa entrega; pero también porque gestionaron mal este país, porque hicieron gastos innecesarios, porque derrocharon en inversiones que nunca se ejecutaron, planificaron mal y concretaron peor, y eso se pagó con el dinero de todos los uruguayos: regasificadora, imperio de ANCAP y sus satélites-, capitalización de empresas inviables sólo porque eran amigas, hornos que costaron 80 millones de dólares y nunca se colocaron a funcionar -recuerden que la ley de violencia de género no se ejecuta a cabalidad a pesar de ser votada,  porque faltan 9 millones para cumplirla- , y podría seguir, ejemplos sobran.

Yo no dudo que se pueda ahorrar -no sé cuánto, no soy economista- en el  estado hipertrofiado que tenemos, lleno de oficinas, comisiones, siglas nuevas por doquier, oficinas, edificios nuevos  construidos especialmente y otros comprados y/o alquilados, y por lo tanto burocracia por todos lados. Los descubro asombrada, incluso por mi barrio: oficinas desconocidas, con siglas que no sé qué hacen, de la Intendencia de Montevideo. Y pienso: luz, equipamiento, cargos, gastos de teléfono, para seguir cargando los costos administrativos de este modelo, que nunca estuvo más que en la cabeza de quienes gobiernan desde hace 30 años una ciudad cada vez más cara, más caótica, con obras que demoran meses en ejecutarse y mal, y más sucia.

Pero también pienso que lo que hoy se promete: aguinaldo para los jubilados, 90 mil puestos de trabajo -10 mil menos que Sartori al que criticaron duramente cuando hizo su campaña con esta promesa-, la energía más barata para los tambos, beneficios para las PYMES, etc. etc., podíamos haberlo hecho en todos estos años, antes que algunos se fundieran y cerraran, por ejemplo.

¿Por qué podría hacerlo el FA en el futuro inmediato si gana?. Un futuro que – todos sin excepción – admiten que será duro, gane quien gane, que implicará ajustes, incluso aumento de impuestos según el programa del FA hecho por las bases pero también por su equipo económico más encumbrado.

¿Qué cambió para que estas promesas se puedan ejecutar en el futuro?.Nada. En realidad, estamos peor que hace 5 años atrás. No tengo que explicarlo, los números lo señalan.

Ahora bien, quiero insistir en algo: este país sale adelante si empujamos todos. Si después del 24 no estamos partidos a la mitad, cobrando cuentas. Lo que divide a la sociedad, no ayuda para crear, para crecer, para levantar el ánimo de la gente y no apagar las expectativas que cualquier cambio introduce en la sociedad. Hay que saber aprovechar esas expectativas mientras duran, no hay que defraudarlas. Esa sí es la gran responsabilidad del futuro gobernante.

Porque si algo hace falta en este bendito país, es volver a creer en la política, y en los políticos. Sin confianza, no se avanza, no se arriesga, no hay programa -por bonito que sea- que se pueda ejecutar, no hay forma de parar a los jóvenes en los aeropuertos, no hay viejos que se sientan seguros, no hay convivencia posible ni tolerancia que nos permita respetar al otro.

Y la gente estará atenta, sin duda; y si fallan, volverá a votar dentro de 5 años, y les negará el voto si lo hicieron mal. Pero yo creo que se van a esforzar por hacerlo bien, como lo hizo el FA en sus primeros años de gobierno, con cambios trascendentes para la vida de la gente, que ya están, que serán defendidos, pero no los privilegios, no sólo los derechos, sino que también – como dijo un amigo twittero-  habrá que trabajar sobre las responsabilidades, en todos los ámbitos: trabajadores, empleadores, gestores del gobierno, políticos en general.

Este domingo voto por la democracia.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.