Antropología de como llegamos a ser Homo Sapiens

 

 

 

De Mauricio Zieleniec

Desde la última glaciación, hace unos 11.000 siglos A. C. el clima comenzó a generar condiciones mejores para el Homo Sapiens, que desde 70.000 siglos ya se separó de los simios. Su cerebro comenzó a tener importantes cambios, lo que le dio una singularidad cognitiva muy diferente al resto de los mamíferos y de su familia cercana como el “Homos”. Sus cerebro comenzó a complejizarse y formó estructuras cerebrales con mayor capacidad creativa; fueron casi 40.000 siglos de evolución cognitiva que cristalizaron la construcción del actual homo Sapiens.

Siendo básicamente cazador y recolector. Pero hace unos 30.000 años Harari comenta que se había desarrollado cualitativamente su capacidad cognitiva y el cambio más acelerado comenzó a partir de la desaparición de la glaciación, con los nuevas condiciones climáticas.

Pero ya hacía casi 5 millones de años atrás, que comenzaba a ser un Homo bípedo y comienza  recién a tener cambios relevantes, dado que sus miembros superiores se liberaban para trasladarse. Pero tuvieron que pasar desde la glaciación siglos para que se pueda destacar un cambio cualitativo trascendente en el ahora Homo Sapiens. La revolución cognitiva y las condiciones climáticas comenzaron a desarrollar a nuestra criatura.

Recordemos que solamente que hace unos 5 millones de años comienzo un nuevo género en la vida planetaria, partiendo  del chimpancé al llamado “Australopitecos alfarenses”, proveniente del Este de África. Esa especie incluye a “Lucy”, descubrimiento del siglo pasado, consistente en un esqueleto fosilizad de hace unos 5 millones de años y el primer ancestro bípedo hallado.  Su descubrimiento aporta mucho por ser el más completo fósil Homo  encontrado hasta ahora y que revolucionó el árbol evolutivo de nuestra especie. Lucy representa un fósil bípedo de un metro de altura y un peso estimado de 28 quilos, con un cráneo de unos 500 cm cúbicos, frente al Homo sapiens actual que rodea los 1500 cm cúbicos, caracterizándose por ser el primer primate que se desplaza con los dos miembros inferiores.

Según el estudio dirigido por el antropólogo David Raichlen, se marcan varias características de dichos Australopitecos, los rasgos fueron encontradas en las caderas, piernas y espalda deduciéndose que los miembros de ese grupo eran bípedos cuando se desplazaban sobre tierra firme, o en la nueva sabana constituida frente a los cambios generados por   el impacto de un meteorito que eclosionó contra la Tierra acabando con el 70% de las especies vivas del planeta, hace 65 millones de años.

Sin embargo, se observa que la curvatura de sus dedos de pies y manos así como la de sus omóplatos también constituye una sólida evidencia de que Lucy y los otros miembros de su grupo pasaban parte de su tiempo en los árboles, según señala el estudio. Esas características difieren de las de los antepasados directos del Homo sapiens arcaico que, según los estudios, abandonaron la vida arbórea hace unos dos millones de años para convertirse exclusivamente en seres bípedos.

Pero hace tan solo 70.000 años, en el reloj temporal de la prehistoria, aparece en dichos Homos, y se establece lo que Harari llama la “revolución cognitiva”. Se estima que dicha revolución llevo un tiempo entre los 70.000 años a los 30.000 donde dicha evolución se consolida. Según Harari aduce que mutaciones genéticas  casuales cambiaron conexiones internas del cerebro del sapiens. Una nueva manera de pensar y expresarse sin precedentes. Esta situación aleatoria se dio solamente en los sapiens y el ADN de los Neandertales no recibió dicha mutación.  Si bien tenemos un lenguaje existente entre los mamíferos y los Homos, algo singular sucede en el sapiens. La comunicación entre animales como, insectos, abejas y hormigas existe, puesto cada especie tiene un lenguaje específico, donde se comunican el lugar donde localizan su alimento y se informan entre ellos regularmente.

Tampoco las articulaciones verbales para generar expresiones de vocales ya existían  en los monos y simios, por ejemplo. Pero dichos lenguajes, estaban solo limitados a estadios inmediatos y limitados a lo extremadamente básico y concreto. Es decir, frente a un peligro pueden alertar al grupo, o en caso de alimento pueden transmitirse la información. Hasta ese límite se había dado lo cognitivo y lo comunicativo en el lenguaje, sea gesticulación, articulación de sonido, etc. (concepto de Harari)

El Homo sapiens, comienza a desarrollar pensamientos, lenguaje y palabras donde superan la inmediatez del momento. Y se genera en dicho cambio la capacidad de no solo decir, por ejemplo,  hay un felino cerca de nosotros y es peligroso, sino luego puede continuar comunicando que dicho felino se alejó y se puede bajar la alerta continuando con la caza o recolección  de alimentos. Esta capacidad creativa, es la esencia de la revolución cognitiva. Nuestro sapiens comienza a relatar historias, discurrir aspectos inexistentes o especulativos. Se trasmite información sobre cosas inexistentes. El relato se complementa virtualmente.

En su organización de mamífero establece un cambio sustancial, mientras el jefe o el “macho más fuerte” de la manada tenía toda la autoridad, el Sapiens, con sus relatos virtuales forma leyendas, mitos  sustituyen al liderazgo del “macho fuerte” y comienza el mitos colectivo a unir a la tribu… Logrando con sus formas más primarias, como las animistas, leyendas, dioses, religiones, generar un agrupamiento, muy fuerte, diferenciado y con capacidad de congregar a cientos de Sapiens (con similares objetivos) en lugar de una veintena de Homos, como ocurría antes, con el macho fuerte.

Es este paso que revolucionó al mundo, pasando a ser el Sapiens el etnocentro del planeta.

 

 

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