EL AÑO: ORIGEN DE REPETICIONES O CAMBIOS

EL AÑO: ORIGEN DE REPETICIONES O CAMBIOS

Curiosamente, la palabra hebra para “año” (שנה) es en sí un étimo que constituye el morfema base de dos verbos que se escriben idénticamente, pero que se pronuncian de forma diferente: לשנות (“lishnot” y “leshanot”), que significan “repetir” y “cambiar” respectivamente. El concepto del “año” en hebreo sugiere la idea de que el mismo trae consigo repeticiones y cambios. Es la constante del transcurso de los años: realidades que se reiteran y realidades que cambian.

Asimismo, de esta raíz salen los adjetivos שונה (“diferente”; paradójicamente, es también la conjugación presente de “repetir”) y משונה (“raro”, “extraño”, “inusual”), así como el fenómeno de la “mutación” (תשנית), prueba de que los años también traen aparejados situaciones y acontecimientos “diferentes” y “extraños”, de que las realidades van mutando, ya que el pasaje de los años es la señal de que los tiempos cambian.

Al reparar en la igualdad morfológica y ortográfica de los verbos “cambiar” y “repetir” en hebreo, no podemos sino llegar a la conclusión de que la distancia entre un acto y otro es más bien una contigüidad, y por lo tanto se pueden hacer diferentes lecturas de una misma palabra, en definitiva, diferentes interpretaciones de la realidad. En este caso, la raíz de dichos significantes es el “año”, representante del mismísimo tiempo que transcurre, y a la vez el morfema base de los dos verbos susodichos. El paso de los años, y de la propia vida, se puede entender como mera repetición o como un notorio cambio del tiempo. Los dos conceptos están incluidos en la misma etimología y están a su vez yuxtapuestos; dependiendo de cómo se vocalice la palabra aludiremos a una repetición o a un cambio. El año/tiempo que pasa es el mismo, ni se interrumpe ni se modifica; lo que sí puede llegar a cambiar su percepción es la posición que adoptemos a la hora de leerlo.

Repeticiones, cambios, diferencias, rarezas, mutaciones; todos ellos fenómenos que en palabras, y en actos, se originan a partir de una misma raíz: el comienzo, el transcurso y el fin de los años: el incesante e inexorable ciclo del paso del tiempo.

Rodrigo Varscher

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