Carta abierta al Sr. David Hatchwell. Por Mauricio Aliskevicius

Rehovot, 29 de abril de 2019

Señor

David Hatchwell

De mi consideración:

No nos conocemos personalmente, por lo que puedo decir a Ud. que por lo menos nos une el hecho de ser ambos judíos, y mi amor a Israel está comprobado porque mis hijos viven en este país y tres de mis nietos en este momento integran su ejército. Somos originarios de Uruguay, mis nietos ya son nacidos aquí.

Sí conozco personalmente al periodista Henrique Cymerman y tuve el honor de conversar una vez con la Dra. Pilar Rahola. No saldré en defensa de ellos porque ambos son ya grandecitos y pueden defenderse solos.

No he vivido en España pero sí he ido muchas veces como turista, desde la primera en 1979 hasta la última el año pasado. Y le comunico a usted que he sentido en carne propia el antisemitismo terrible, fanático, totalmente ignorante y desinformado de la inmensa mayoría de la población española no judía.

Resulta repugnante que estando sentado junto a españoles en hoteles 5 estrellas conversando con ellos porque la mayoría de turistas eran alemanes o británicos, al sólo mencionar que veníamos de Israel se pararon y se fueron sin decir palabra. No sucedió una sola vez ni solamente a nosotros, porque cuando lo conté a amigos, me dijeron que a ellos les había pasado lo mismo.

Pocos años atrás, en el vuelo de regreso con Iberia, estuve prácticamente las 5 horas en el fondo del avión discutiendo con una azafata sobre el ISIS (Estado Islámico), diciéndole que estaban asesinando cristianos por el sólo hecho de serlo. La azafata tenía una única respuesta a lo que yo decía: “no es cierto, no puede ser, es mentira”. Le preguntaba yo si no leía la prensa o no miraba informativos, y seguía insistiendo en su postura. La mitad de la discusión se me agregó otro israelí que también hablaba español, quien le contó que él vivía en el sur, en un kibutz de la frontera con Gaza; tampoco a él le creyó una palabra.

Después de estas experiencias, en principio no quiero viajar más a ese país, más antisemita que la cuna del nazismo, y cuando ando por Europa utilizo pasaporte uruguayo sin mencionar de donde vengo.

No puedo atacar ni defender a ninguno de los partidos políticos españoles sin conocer personalmente a sus dirigentes, pero sí puedo preguntar a usted:

   – Por qué el pueblo español es 99% tan furibundamente antisemita?

   – Un pueblo antisemita elige líderes o gobernantes por-israelíes? Dicen los filósofos que los  líderes no nacen sino que los moldean a su gusto los pueblos.

   – Por qué si se visita la página de internet donde se nombra la familia real española, vuestro rey figura además con el título de “Rey de Jerusalem”?. Es que acaso España tiene alguna colonia de tantas que esquilmaron, robando y asesinando a sus pobladores, que se llame “Jerusalem”?

   – Ningún gobierno español siquiera dio un tirón de orejas al canal TVE que en sus informativos y otros programas desparraman enormes mentiras contra nuestro Israel. A eso llaman ustedes “libertad de prensa”?  Hay otro nombre más apropiado: INJURIAS, delito penado por ley en los países realmente democráticos. Por qué cree usted que nadie hace nada al respecto?

Hizo usted algo al respecto?

   – Un país con rey, familia real, que hereda por sangre esos títulos y poderes, tiene derecho a criticar a una democracia ejemplar parlamentaria como es Israel, una isla en el desierto      dictatorial de la zona?

Dejo expresa constancia que no soy partidario expreso de ninguno de los partidos políticos existentes en Israel, por lo que me reservo el derecho de apoyar y/o criticar a partidos, políticos y también al sistema parlamentario que considero que intentando llevar la democracia al mejor nivel consigue que con coaliciones -diría mejor sociedades para beneficio mutuo- logre gobernar una minoría.

Como usted verá, no insulto, no ataco, no desprecio a quien opina diferente, y en esta breve carta simplemente le hago a usted algunas preguntas que me agradaría conocer sus respuestas, si es que las tiene.

Sin otro particular, le saluda respetuosamente

Mauricio Aliskevicius

Rehovot – Israel

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