CUANDO KAFKA ESCRIBIÓ SOBRE SCHOLEM

CUANDO KAFKA ESCRIBIÓ SOBRE SCHOLEM.

(Pablo Cúneo) –

 

Gershom Scholem y Walter Benjamín intercambiaron en forma permanente sobre Kafka al que le tuvieron una gran admiración. La correspondencia entre ellos está llena de referencias a Kafka y su obra, páginas enteras de la misma están consagradas a él. Es comprensible entonces la sorpresa y el orgullo que manifiesta tener Scholem cuando más de 30 años después de la correspondencia con su amigo lee una carta que Kafka le envió a su novia Felice Bauer en la que escribe sobre él.

El 8 de diciembre de 1967 Scholem le escribe a Adorno: “Ayer a la noche descubrí para mi placer que en una carta de 1916 Kafka habla muy a favor del señor Scholem y sus puntos de vista radicales.” La correspondencia con Adorno nos trae fragmentos de un texto compuesto por Scholem titulado Scholem y Scholem Aleijem –denominado así porque los editores de las cartas de Kafka y Felice creen que se trata de Scholem Aleijem-  en la que el autor explica el episodio que motivó las líneas de Kafka. Fue una polémica que Scholem tuvo con Siegfried Lehmann director del Hogar Popular Judío a partir de una conferencia que este último dio sobre la educación judeo-religiosa, episodio en el que estuvo presente Felice Bauer.

Siegfied Lehmann  nacido en Berlín en 1896 estableció en 1916 un centro para niños judíos sin hogar, también en 1919 creó en Kovno un refugio para huérfanos que luego trasladó a la Palestina británica. A lo largo del tiempo tuvo el apoyo de Martin Buber, Gustav Landauer y el propio Albert Einstein.

Scholem cuenta la agria disputa donde hace un planteo extremo de Todo o Nada que llega a oídos de Kafka por su novia Felice. Cuenta Scholem: “Estuve presente durante esa conferencia, que provocó mi réplica porque allí percibía la falta de seriedad que regodeaba en interpretaciones de interpretaciones de Buber sobre el jasidismo sin saber nada siquiera sobre el judaísmo histórico…” (En la década del 60 entablará una agria polémica con Martin Buber sobre el jasidismo, polémica iniciada por el propio Scholem. Se puede consultar sobre la misma mi texto en http://www.anterior.mensuarioidentidad.com.uy/judaismo/raices/scholem-buber-una-polemica-sobre-el-jasidismo). El propio Scholem nos da una pista sobre su planteo extremo: “Estas propuestas radicales apuntaban a concentrarse en las fuentes antes que en el palabrerío literario.”

Es interesante seguir la correspondencia de Kafka con Felice Bauer sobre El Hogar Judío, pues nos muestra en ese momento la relación  que tenía Kafka con el sionismo.

El 19 de julio de 1916 Kafka le propone a Felice colaborar con el Hogar Judío. El 21 de julio le escribe: “…tengo gran impaciencia por que me digas qué impresión te hace el Hogar Popular Judío y de qué modo puedes intervenir”. El 29 de julio: “…y estoy lo que se dice ansioso de tener noticias referentes a tu participación”. El 2 de agosto hace referencia al sionismo del Hogar: “De cualquier modo, no tienes por qué tener miedo del Hogar Popular Judío a causa del sionismo, que no conoces lo bastante a fondo. El Hogar pone en juego otras fuerzas que a mí me importan mucho más. El sionismo, al menos en uno de sus extremos, el accesible a la mayoría de los judíos vivos, representa únicamente la puerta de entrada a aquello que importa más”.

A mediados de agosto Kafka le manifiesta a Felice su alegría por vincularse esta al Hogar.  El 7 de setiembre se da la conferencia de Lehmann. El 10 de setiembre Kafka le escribe a su novia: “…en lo que se refiere a la conferencia, parece que tuviste una suerte muy particular, puesto que trataba de la cuestión crucial, cuestión, que a mi modo de versará, siempre revivirá, agitando necesaria y constantemente el suelo sobre el que se alza el sionismo”. El 12 de setiembre le escribe: “La manera en que tú te las entiendas con el sionismo es cosa tuya, toda explicación mutua entre tú y él (por consiguiente queda excluida la indiferencia) será acogida por mí con alegría…si algún día te sintieras sionista…y luego te dieras cuenta de que yo no lo soy –tal sería el resultado si me sometieran a examen-, yo por mi parte no siento miedo, y tú tampoco debes de sentirlo, el sionismo no es nada que separe a las personas de buena fe”.

El 16 de setiembre en relación a preguntas que pudieran surgir en el Hogar le cuenta Kafka a Felice su alejamiento de la forma de vida religiosa y el horror que le generaba la ida de niño al templo que compara con el infierno, habiendo sido como una preparación “de la vida oficinista”. Ese mismo 16 de setiembre se da la polémica de Scholemy Lehmann sobre la conferencia que este último dio. Llegamos así luego de otras cartas, donde manifiesta su interés sobre pedagogía para la formación de su novia, a la del 22 de setiembre donde se refiere a Scholem: “…en mi fuero interno me inclino siempre hacia las propuestas como la del señor Scholem, las cuales exigen a un tiempo el súmmum y la nada….Lo que Scholem propone la verdad es que resulta imposible de llevar a cabo”.

Sabemos que a partir de 1917 Kafka se pone a estudiar hebreo y que al final de su vida con Dora Diament, su última prometida, tenía el proyecto de emigrar hacia Palestina. Su muerte en 1924 nos privó seguramente del encuentro entre estas dos grandes figuras del siglo XX.

BIBLIOGRAFÍA

Adorno. Th. – Scholem, G.: Correspondencia 1939 – 1969. Eterna Cadencia. B.Aires, 2016.

Kafka, Franz: Cartas a Felice. Tomo 3. 1914 – 1917. Alianza. Madrid, 1967.

Shavit, Ari: Mi tierra prometida. El triunfo y la tragedia de Israel. Debate. Barcelona, 2014.

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