BDS e Israel. Una historia compleja que me afirma a ser sionista

BDS e Israel. Una historia compleja que me afirma a ser sionista

Dir Mauricio Zieleniec

 

Siempre consideré el boicot de EEUU a Cuba como una medida conflictiva y fascista, como la alocución reciente de Luis Almagro –presidente de la OEA- sobre una eventual intervención armada en Venezuela. ¿Podría acaso considerarse de la misma manera a quien promueve el boicot a nivel universal hacia Israel, sin discriminar siquiera si es deporte, arte, economía…?  Esa posición ayuda acaso a construír un entendimiento o es como un extremo más para polarizar el conflicto?

Cómo nace el sionismo?  Porqué surge?

El ejemplo de mis padres puede simbolizar el tema en cuestión. Mi padre de Polonia, mi madre de Letonia donde  dejaron en sus tierras el infierno judeofóbico para dejarse sorprender a la llegada a nuestro país que todos los ciudadanos  mantenía iguales derechos, la escuela no tenía ley de númerus clausus (limitaciones de judíos en las aulas) y  ser bien recibidos por la población, poder votar y mucho más. Quedaban lejos los “pogrom” (matanzas robos y violaciones que sufría la colectividad judía en Europa Oriental). La vida no dependía de odios o intereses de grupos que desviaban la atención de los problemas sociales hacia formas antisemitas o xenófobas.

Najman Bialik un poeta que fue referente del dolor y persecución en la vieja Europa Oriental escribía, en el poema “La ciudad de la matanza” …” se roerán y caerán los cimientos podridos de la tierra”, sus palabras gritaban y denunciaban en torno a los acontecimientos y vivencias acaecidas durante siglos y siglos por mi pueblo, expulsado, degradado, asesinado y blasfemado.

 

En ese entorno, antes del año 1900 nace el sionismo político como un camino para salir de lo trágico de nuestra historia.

Posterior al Iluminismo, la postura judía deja de lado la solución “religiosa (el mesías)” para despertar desde una conciencia secular y construir un hogar o un país propio para la colectividad judía. Basta de expulsiones, persecuciones, errancias por el mundo y calificaciones de ciudadanos de tercera. .

 

Recordemos que desde el 1600, con Thomas Hobbes y otros filósofos y sucesos posteriores, forjaron la idea de estado y  nación, en consecuencia fueron tomando cuerpo y generando el Estado-Nación siglos a posterior. Eso dio condiciones a los movimientos de liberación, como el movimiento sionista que surgió en Europa Oriental, de la mano de Herzl y varios idealistas anteriores.

 

El lugar elegido fue naturalmente por sus antecedentes históricos y culturales, Sion (Israel).

La región sustentaba el nombre de Palestina, era 30 veces mayor que el actual Israel  y estaba  escasamente poblada.

En varios momentos se produjeron migraciones y nuestros compatriotas comenzaron a radicarse en esas tierras, estimulados por el movimiento sionista (de carácter socialista  en los comienzos) y por el acoso antisemita de Europa Oriental en especial. Se fue instalando las primeras comunas y cooperativas agrícolas en la región.  Los Kibutzim, pioneros en sobrevivir en pantanos y desiertos,  nutrieron el sistema socio- económico-israelí, sosteniendo conjuntamente el arado y el fusil.

A la pregunta ¿Qué derecho teníamos para ir a esas tierras? No son ni siquiera derechos ni religiosos ni históricos; en el vacío político y colonial, ocupamos un lugar.Pero nadie necesita argumentos, ni excusas para tener un lugar donde vivir en la Tierra. Eso es también sionismo.

 

La Segunda guerra mundial, como es sabido, estimuló la inmigración judía en aquel territorio casi desértico que compartían con los árabes, bajo la protección colonial inglesa. Los sobrevivientes del Holocausto intentaron llegar a Israel. La tragedia sufrida afirmó aún más al Sionismo.

En el mundo árabe antes de ese período, el Mufti de Jerusalén, erael sector social dominante con gran poder religioso y su base social estaba en los feudos. Además de apoyar a los nazis en la II Guerra Mundial, fue, por lógica, el opositor del movimiento sionista.  Fuimos el único grupo importante anticolonialista en la Palestina inglesa.

Inglaterra mantenía el control del lugar apoyado en los feudales árabes y sostenía su base de poder para su explotación, manipulando las expectativas de árabes y judíos que rivalizaban. Dividir para reinar, es una forma ya conocida; mientras los judíos querían esas tierras para convertirlas en su propio país. Los palestinos tenían una identidad árabe y la identidad palestina casi no se identificaba en el momento con ellos; por eso en la histórica sesión  de la UN en 1947, concedió su aprobación a la partición de Palestina: es decir un país para los judíos, un país para los árabes palestinos. Los judíos aceptaron. Los árabes declinaron la oferta, puesto no tenían la más remota identidad, desarrollo cultural  e identitario para construir dicho estado Palestino. Apenas Israel declara su Independencia, cinco  ejércitos del mundo árabe atacan al reciente Estado, con la idea de apoderarse de los territorios para sus países. Frustrada casi milagrosamente su acometida, comienza una rivalidad regional que persiste hasta nuestros días.

Abdel El Kader, -historiador árabe-  comenta que durante siglos, no hubo ninguna rebelión contra el Imperio colonial Otomano o el Turco.

Luego de la primera guerra, apenas los ingleses ocupan el territorio  dan comienzo a una actividad de choques y negociaciones  con los hebreos, los árabes e ingleses, en una estrategia de promesas a ambos grupos, en la vieja estrategia de  “dividir para reinar”. Era inevitable en estas circunstancias el enfrentamiento de ambos grupos. Y a la vez de los hebreos contra los ingleses. Llegaban incluso los ingleses prohibir la venta de los fértiles productos agrícolas de los judíos a las comunidades árabes (ejemplo de no dejarlos entenderse entre sí).

 

Israel nace en medio de una correlación de fuerzas muy amplia  apoyado por la  URSS, Checoslovaquia socialista lo apoya con armas al novel estado de Israel. El viejo Ho Chi Min había ofrecido ayuda administrativa a Ben Gurión.

Mientras Franco por su lado lideraba la máxima oposición en la votación de la UN.

Destaquemos el voto uruguayo, como favorable a la partición y el de  EE UU que apoya a Israel.

 

Recordemos el pacto de Inglaterra con EE UU en la segunda guerra mundial, con la promesa de renuncia al sistema colonial por parte de Inglaterra; eso dispone como consecuencia un nuevo espacio político-económico que no tenía antes el mundo no colonial. Inglaterra se ve obligada a constituir países “independientes” (de sus colonias) de modo artificial, trazando fronteras con segmentos de rectas en los mapas, desequilibrando componentes religiosos culturales, tribales e históricos en su reparto territorial.  Son ellos los grandes contrastes violentos que hoy vivimos.

El componente religioso  es parte del poder y del reparto material bondadoso del mismo.  Conlleva todavía al antiguo filósofo musulmán Avicenia que afirmaba: el poder político está subyugado al religioso y éste a Dios.

Han pasado muchas décadas. La expectativa que despertó la primavera árabe en varios países resultó frustrada. El despertar social quedó oprimido por elits armadas que restablecieron a los poderosos, reyes, feudales, grupos tribales y los movimientos terrorista que formó  parte en la historia. El estallido social quedó acallado y esta situación continúa casi sin modificación hasta el día de hoy. Las armas son la ley…

 

La identidad palestina, parece “despertar” en especial cuando crece el sionismo y nace el  Estado de Israel. Se va afirmando con la guerra de 1967 bajo la contienda que quita territorios de Cisjordania y Gaza a favor de Israel. Reconozcamos desde estos años del 67 se forma en una “identidad clara la “palestina”.

Esta identidad hoy dividida en fracciones, encuentra su mayor escollo en Hamas. Este grupo da un golpe de estado en la región de Gaza, se escinde de la OLP en Cisjordania y manipula la prensa con sus informes. La situación se complejiza con conflictos armados en los que Hamas domina Gaza y pretende destruir Israel.

El resultado actual gira en torno a lanzar misiles contra Israel, incendiando áreas de trabajo, enviando bombas a civiles, cavando túneles subterráneos. Hamas sin duda, luego del golpe militar, se transforma en un terrorismo conquistador.

Ante estas lamentables condiciones, nadie parece poder instrumentar una solución con Hamas. El terrorismo palestino  no negocian y los terroristas polarizan una solución política de ambas partes. Su corrupción hace que la ayuda que reciben quede parcialmente en sus arcas personales; hay mucha corrupción. Tampoco Netanyahu –presionado o no-  está en condiciones, ni con el deseo de encontrarla una salida en Cisjordania. La tensión crece.

En Cisjordania, donde  la autoridad palestina -AP- obtiene de Israel un apoyo parcial en armas para negociar una convivencia posible frente al terrorismo.  Pero paralelamente los colonos israelíes toman territorios de la región y cientos de protestas se levantan desde Israel adversa a esa posturaq.

La sociedad intenta movilizarse, una marcha reciente  de mujeres árabes e israelíes presionando por paz, por el entendimiento, creo que es la mejor forma de presionar para flexibilizar el conflicto. No hay ángeles en ningún lado, pero los judíos queremos vivir en Israel y no consideramos irnos al exilio.

El boicot (BDS) contra Israel es un boicot contra un pueblo, cuya acción promueve más polarización y conflicto. No es parte de la solución, se vuelve parte del problema. La única solución que se esboza como posible y pacifista es la formación de dos pueblos y dos Estados, tema que cada vez aparece más dificultoso de resolver.

 

Basta de terrorismo, basta de colonos en Cisjordania, basta de escuelas árabes que niegan a Israel, basta de BDS que polariza el conflicto y basta de odios entre pueblos.

Dos pueblos dos estados

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