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Odio gratuito entre hermanos

Odio gratuito entre hermanos

                                             SINAT  JINAM

                                 Odio gratuito entre hermanos

                                                                                                  Lic. Rafael Winter (Rufo)

 

El Segundo Templo de Jerusalem, de acuerdo a la autocritica de nuestros sabios, fue destruído no solo por el poderío romano sino y especialmente por "Sinat Jinam", odio gratuito entre hermanos. 

Esto llevó a la pérdida de la independencia nacional por casi 2000 años,  hasta que el sionismo la recuperó.

Una extraña combinación de judíos antisionistas, asionistas y también sionistas (no me consta que sean solo los jaredim), conjuntamente con gobernantes oportunistas, erráticos y cínicos, estan deslizando  a Israel por una pendiente muy peligrosa que no sabemos a donde puede llegar.

Esta afirmación no se debe, por lo menos no en mi caso, a una postura ideológica.

Por la figura de Begin tengo profundo respeto. Por la del actual  Presidente de Israel -que pertenece al Likud- también.

Por  Yosef Burg y la "vieja guardia" de Mizraji-Hapoel Hamizraji, también.

El hecho de vivir fuera de Israel me inhibe de ser mas critico aún. 

Pero  considero que, de todos modos, hay que tomar  posición.

Estamos aludiendo a la reciente y desafortunada decisión del gobierno de Israel de suspender el acuerdo firmado a principios de 2016, acuerdo que creaba un espacio de oración igualitario en el Kotel. 

La decisión es reciente. El problema viene de lejos. 

Y el Kotel, en lugar de unir...divide.

En realidad, desde siempre el pueblo de Israel fue una casa dividida. Siempre hubo -sobre la misma base, la Tora- distintas corrientes, orientaciones e interpretaciones. 

Y eso, a mi juicio, esta bien.

Pero siempre hubo también quienes se consideraron a sí mismos como la orientación "oficial", única y verdadera.

Y eso esta mal.

Así fueron quedando por el camino varios, combatidos unos, excomulgados y anatematizados otros.

Y  muchos descalificados. Alejándose progresiva y definitivamente, tomaron distintos rumbos. 

Obras magnas de Maimonides fueron destruídas por iniciativa de los fundamentalistas ( de nuestro pueblo, a no equivocarse) de su tiempo.

Mitnagdim adeptos al Gaon de Vilna llegaron a excomulgar a los jasidim adeptos al Baal Shem Tov !

Sabemos cuales son las corrientes del Judaismo que existen hoy dia. Y sabemos como a cada una de ellas les gusta rezar también. El  trabajoso acuerdo al que se había llegado el año pasado era razonable. Contemplaba un espacio de rezo igualitario. ¿Cual es el problema? ¡Vivir y dejar vivir!

Vos queres rezar separado (hombre o mujer) esta bien. Vos queres rezar conjuntamente hombre-mujer, también esta bien. ¡Cada uno a su manera! ¡Vivir y dejar vivir! ¡Rezar y dejar rezar! Además, detalle no menor: el Kotel no pertenece solamente a una rama del judaismo. El Kotel- y hay uno solo- pertenece a todos. También a los judios que no se identifican con ninguna de las corrientes religiosas del judaismo.

Todo indica que consideraciones politicas llevaron a la suspensión del acuerdo. 

El trasfondo: el olímpico desprecio -por parte de la corriente "oficial"- hacia las demás corrientes del judaismo.

Por si  todo esto fuera poco, la división que todo esto genera, y peor aún, el odio: basta ver algunas imágenes, rostros, especialmente de aquellos que se consideran a sí mismos como los exclusivos "guardianes de la fé".

Esto es otro de los desastres que genera la espúrea combinación de Estado y Religión.

Ambos deben existir. Y coexistir. Pero no mezclados. 

En beneficio de ambos. En especial, de la religión de Israel.

No acostumbro a incluir a todos "en la misma bolsa". 

De todas formas y salvo honrosas excepciones, no he escuchado voces de ortodoxos -jaredim o no- que se manifestaran contra la suspensión de este acuerdo y de las consecuencias a todo nivel -odio incluido- que todo esto acarrea. 

Quizás esta próxima auto-pregunta sea ingenua de  mi parte, pero  ¿es tan  utópico que alguien diga sinceramente "yo quiero rezar separado pero a cada uno le asiste el derecho de rezar con quien y como quiera?"

Muchas veces pedimos respeto y tolerancia a los demás hacia nosotros. 

Es lo que corresponde.

Pero este mismo respeto y tolerancia no estamos dispuesto a practicarlo entre nosotros mismos.

Y el problema,que en este momento esta enfocado en el Kotel el cual -increiblemente- 

nos divide, no se circunscribe solo a este tema: también esta la discriminación (suena muy feo) a la que se ven sometidas mujeres judías -en otros aspectos del diario vivir- por los mismos fundamentalistas e intolerantes. Algunos de los cuales poco tendrían que envidiar, ideológicamente, a los fundamentalistas de otras latitudes....Es otro tema, pero tiene un común denominador con lo anterior.

En conclusión (personal, por supuesto): no hay un Kotel ortodoxo, otro conservador, otro reformista, otro secular...Hay uno solo.

¡Permítase el pluralismo en el Kotel pues!

Y no permitamos que el Tercer Templo caiga antes de que el mismo se construya nuevamente.

 

                                                                                                                                           -------------------------------------------------------------------------------------------------------------

 

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