Menu

A 40 AÑOS DEL GOLPE DE ESTADO EN LA ARGENTINA

A  40 AÑOS DEL GOLPE DE ESTADO EN LA ARGENTINA

                   A  40 AÑOS DEL GOLPE DE ESTADO EN LA ARGENTINA

                                                                                                                Lic. Rafael Winter (Rufo)

 

 

El 24 de marzo no fue un día más en la República Argentina. En esa fecha se cumplieron 40 años del Golpe de Estado el cual dio comienzo a un período de terror -terrorismo de Estado- que recién concluyó con el retorno de la democracia, presidencia del Dr. Raúl Alfonsin, en el año 1983.

Argentina ya había pasado por varias dictaduras desde el año 1930 (la primera, la de Uriburu): a partir de allí, prácticamente, una por década. La última de las cuales comenzó ese fatídico 24 de marzo del año 1976. La Junta de Comandantes en Jefe integrada por Videla, Massera y Agosti toma el poder, designando  como presidente a Videla (lo será hasta 1981 aunque la dictadura continuará por un par de años más) y da inicio a lo que pomposamente se denominó "Proceso de Reorganización Nacional".

No es necesario fundamentar que cualquier dictadura, del signo que sea, es absolutamente condenable. Cualquiera. Pero si es posible hablar de "dictaduras todavía peores que otras", por ejemplo en la Argentina, la que tuvo lugar a partir de marzo de 1976 fue la más trágica: seguramente el período más oscuro de su historia.

El caos de los años anteriores la fue preparando. Crisis social, económica y política. Grupos extremistas de derecha (Triple A) y de izquierda (ERP y Montoneros). Asesinatos de un lado y del otro. El débil y desnorteado gobierno de la Presidenta Isabel Perón. La democracia y las instituciones que no reaccionan debidamente ante lo que se venía-¿nos suena conocido?-y tampoco la tradicionalmente poderosa CGT.

El Golpe de Estado del 24 de marzo no fue algo inesperado. Buena parte del pueblo argentino-duele decirlo pero es así- lo aceptó en su momento: indiferente, pasiva o activamente.

 El ciudadano común, distintas clases sociales, medios de comunicación, intelectuales, lo aceptaron-con las excepciones del caso- como un mal menor o quizás suponiendo que los militares iban a terminar con el caos y traer el orden.

Lo que en realidad ocurrió a partir de allí fue una tragedia indescriptible, cuyas consecuencias aún perduran: una herida abierta en la sociedad argentina que no cicatrizó. 

Con el pretexto  de enfrentar-en realidad eliminar- a "la subversión", (concepto muy amplio en el cual,  la dictadura militar de extema derecha incluía todo lo que deseaba incluir, en nombre de su concepción política, filosófica y religiosa) se perpetró, más que terrorismo de Estado, un planificado genocidio de Estado. Secuestros (incluyendo secuestros de niños), detenciones arbitrarias, torturas, ejecuciones. La violación de los Derechos Humanos estuvo a la orden del día. Especialemente en los primeros tres años del "proceso". 

Campos de detención, reclusión, tortura y muerte, como la tristemente célebre ESMA (Escuela de Mecánica de la Armada) entre muchos otros. 

Muy difícil describir en pocas lineas todo el horror. 

A los muertos, eufemísticamente se los llamó "desaparecidos". 

No es posible establecer la cantidad con precisión. Se considera que  es bastante mayor que la que estableció el informe de la CONADEP (Comisión Nacional de Personas Desaparecidas, creada por el Presidente Raúl Alfonsín) y hay quienes hablan de una cantidad cercana a los 30.000 desaparecidos.

Un "ingrediente" no menor de la dictadura militar argentina fue el antisemitismo. 

La cantidad de judíos "desaparecidos" fue mayor que el de su porcentaje en la población. Muchos de ellos fueron torturados y ejecutados "doblemente":  por su condición de "subversivos" (o por ser familiares o amigos de "subversivos) y también en  su condición de judíos. En los interrogatorios, por las preguntas que a muchos de ellos se les hacia-y con símbolos y fotos de jerarcas nazis de fondo-el antisemitismo de quienes interrogaban quedó muy en evidencia , aunque los militares de aquellos tiempos lo nieguen o lo encubran.

El genocidio fue posible debido al nacionalista-extremista-integrista régimen militar. 

Pero también lo hizo posible la jerarquía ecleciástica -una vez más, como en anteriores golpes, la union de la cruz y la espada en la Argentina- con honrosas excepciones. Dicha jerarquía apoyó desde un principio el golpe militar, le dio su "bendición", aún a sabiendas de los métodos que se estaban utilizando contra la población civil. A diferencia de lo ocurrido en otras partes del continente, donde la actitud de las iglesias, mas allá de matices, fue muy distinta y acorde a los valores cristianos en términos generales.

La dramática situación generada por el terrorismo de estado dio origen a las "Madres y Abuelas de Plaza de Mayo", emblemática y noble organización de mujeres argentinas, la cual continúa existiendo y debe seguir existiendo (más alla de cierto y cuestionable  grado de politización que no responde a sus objetivos originales) para recordar y para seguir exigiendo por justicia. Ya que la justicia- es decir el castigo- a los asesinos, al dia de hoy se ha aplicado parcialmente, pero aún no totalmente.

Los uruguayos, que también vivimos coincidiendo en la misma época un periodo muy oscuro de nuestra historia, nos asociamos a esta conmemoración-recordación  del hermano pueblo argentino. Y como lo decimos en  el caso nuestro y de cualquier otra dictadura militar del signo que sea: NUNCA MAS!!

 

                                                                                                                 Lic. Rafael Winter (Rufo)

Enviar comentario sobre la nota al Director...

Su Nombre: *


Su Email: *


Asunto: *


Sus Comentarios:


volver arriba