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Historia de los Judíos de Calcuta

Historia de los Judíos de Calcuta

 

SELEC NURIT MILERIS

Alicia Benmergui

La gente se sorprende cuando se entera de que viven judíos en la India. En la actualidad, en la anteriormente llamada Calcuta, hoy solo quedan 30 judíos de lo que fue una vez una próspera comunidad judía. Yael Silliman, una académica de 59 años, la más joven de este pequeño enclave, está decidida a mantener viva su memoria. El resultado de sus esfuerzos se puede ver en un archivo online “Recordando la Calcuta judía”, sobre la historia de la experiencia judía en la India.

Los Judíos de Calcuta eran relativamente nuevos en comparación con sus correligionarios de Bombay y Cochin, los otros dos lugares de la India donde existían comunidades judías importantes. Mientras que los judíos de esas ciudades remontan su llegada a la destrucción del Primer Templo, mercaderes y comerciantes judíos procedentes de Iraq y de las regiones circundantes emigraron a Calcuta durante el periodo de la dominación británica. Los primeros Baghdadi (el término étnico utilizado para estos judíos) llegaron en 1798.

Aunque nunca fueron más de 3 mil o 4 mil en una ciudad que tenía una población de 100 mil habitantes en el siglo XIX (y más de 14 millones en la actualidad), los judíos Baghdadi tuvieron un impacto descomunal en la vida de la capital de la India británica. Desde el establecimiento de escuelas, hospitales y algunas de las tiendas más antiguas hasta protagonizar producciones de cine de Bollywood, apenas había un aspecto de la vida pública en la que no participaron.

La Jewish Girls School, sin embargo, no ha tenido una estudiante judía en 40 años, y la panadería Nahoum and Sons -fuente de uno de los manjares favoritos de Calcuta, el plum cake- ya no es dirigida por su propietario judío, pero si por el amigo hindú del propietario. La última vez que la comunidad logró tener un minián, el quórum de 10 hombres necesarios para la oración, fue hace casi dos años, cuando el embajador de Israel en la India y otros cinco hombres judíos volaron desde Delhi para participar en los rituales de Simja Torá.

La comunidad comenzó a disminuir en la segunda mitad del siglo XX. Muchos emigraron a Israel con su creación en 1948 -algunos por el sentimiento sionista, otros a causa de la incertidumbre a raíz de la independencia de la India del año anterior. Otros han emigrado a Europa y Estados Unidos, y algunas como novias de guerra de los cientos de refugiados que inundaron la ciudad durante la Segunda Guerra Mundial.

Descendiente directa de Shalom ben Abdías HaCohen, que era un joyero de la corte para el Nawab de Awadh y el primer inmigrante judío en llegar a Calcuta, Yael Silliman sintió la necesidad de documentar esta interesante historia. “Muchos otros miembros de la comunidad, en su mayoría, viven en el extranjero, tienen entre 80 y 90 años”, dijo. “Me di cuenta cuánto se perdería si no colecciono sus fotos, memorias y otros materiales relacionados con la Calcuta a judía”.

Silliman, una académica especializada en movimientos de activistas y políticas feministas, hace unos años comenzó a pasar la mayor parte de su tiempo en lo que es ahora Kolkata, después de casi 30 años en el extranjero. Se dedicó a un proyecto informal de recolección de fotografías y documentos, el registro de historias orales y hacer videos con residentes judíos que se quedaron en la ciudad. Su atención se centró en la vida cotidiana -la ropa, la cocina, las costumbres- así como en las huellas físicas y culturales dejadas por esta diáspora en la cultura india a escala mayor.

Amlan Das Gupta, profesor de Inglés en la Universidad de Jadavpur, hizo posible el establecimiento de un archivo online de este material. Junto con sus estudiantes, que estaban trabajando en un proyecto de investigación de la historia colonial de Calcuta y fue financiado por una beca de la Sir Ratan Tata Trust, él ayudó a Silliman en la recopilación de materiales y el diseño de un sitio web.

Como resultado del éxodo de la comunidad después de 1947, gran parte del material que Silliman necesitaba buscar estaba disperso por todo el mundo. La gente la ayudó muy generosamente. “Estos hombres y mujeres mayores de 80 y 90 años escaneaban sus fotografías y me las enviaban a mí! Imagínese el nivel de conocimientos técnicos que tuvieron que adquirir para hacer eso”, dijo.

El resultado, “Recordando la Calcuta judía,” es un tesoro. Incluye la historia de la creación del cementerio judío en el siglo XIX, con motivo de la primera muerte en la comunidad; el cementerio fue comprado a cambio de un anillo de oro, aunque el dueño de la tierra lo había ofrecido en forma gratuita. Hay un video de la madre de Silliman, Flor Silliman, que la muestra preparando una comida Baghdadi para el sábado judío, junto con las recetas de especialidades como aloo-makala , una comida judía de papas fritas crujientes que se acostumbra comer el viernes a la noche. Una grabación de audio cuenta como Eddie Joseph, un mago judío nacido en la India, fue el primero que actuó en radio, en la estación nacional de toda la India en 1933.

Silliman encuentra muy fascinante el descubrimiento de la vida de las mujeres de la comunidad. “Yo siempre había pensado en mi mundo como bastante aburrido, con todas estas viejas chapadas a la antigua, señoras pasadas de moda”, dijo. Pero se sorprendió cuando se enteró de otras historias: “Una mujer judía fue la primera en presentar una solicitud para trabajar en los tribunales de Calcuta. Pramila [Esther Victoria Abraham], una de las actrices más conocidas de Bollywood y la primera Miss India, era una judía de Calcuta” (De hecho, hubo varios Judios Baghdadi -algunos de Bombay- que fueron figuras importantes de Bollywood).

Como Silliman ha ganado recientemente una beca Fulbright-Nehru, sus esfuerzos ya no son auto-financiados. Esto le permitirá ampliar el archivo mediante la realización de entrevistas que muestran una perspectiva externa sobre la importancia de los judíos en Calcuta. “Estaba hablando con alguien, sobre parte de mi nuevo proyecto de investigación que habla de cómo la gente –incluyendo los parsis, los armenios y los anglo-indios– recordaba a los judíos de Calcuta. Esa persona me dijo: ‘Esto no es sólo la historia de los judíos de Calcuta, es la historia de Calcuta –esta es también nuestra historia”, dijo Silliman.

La respuesta al archivo de toda la India ha despertado un enorme interés; varios de los principales periódicos de la India cubrieron su lanzamiento este año. “Algunas personas se sienten fascinadas porque ni siquiera sabían que había judíos en su ciudad. Pero para otros es de especial interés y es nostálgico, porque es parte de la historia cosmopolita de la India, y más aún de Calcuta “, dijo Silliman. “Esta es una ciudad que fue el hogar de judíos, portugueses, birmanos, chinos, anglo-indios, parsis, armenios, goanos. Muchas de esas comunidades ya no están más, por eso su historia es tan importante”.

De hecho, el orgullo que muchos indios tienen acerca de su país por ser una sociedad pluralista, abierta y tolerante -y la existencia pacífica de los judíos como un ejemplo de todo eso- se ha intensificado después de los ataques en 2008 por hombres armados pakistaníes en Mumbai, que mataron a más de 160 personas. El Mumbai Beit Jabad fue atacado también, y el rabino y su esposa fueron asesinados. Su niñera india salvó al pequeño hijo de la pareja y los dos viven ahora en Israel. El centro reabrió en agosto pasado y está vigilado las veinticuatro horas del día por las fuerzas de seguridad indias.

Cuando se le preguntó si existe un elemento melancólico al documentar una comunidad desaparecida, Silliman respondió alegremente: “En un momento donde el antisemitismo aumenta en todo el mundo, es importante recordar que había lugares así para nosotros”, dijo Silliman “para ver un lugar maravilloso que fue la India para los judíos”. En el espacio de 200 años, estos inmigrantes tuvieron un papel destacado en todos los aspectos de la vida pública, y que no se fueron por el antisemitismo” concluyó.

http://www.jewishcalcutta.in/

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