Menu

Respuesta a carta de judíos y judías Latinoamericanos (no nos representa)

Respuesta a carta de judíos y judías Latinoamericanos (no nos representa)

Los extremos se unen desde el  medio oriente hasta nuestras latitudes

 

 

Dir. Identidad

Mauricio Zieleniec

En reciente carta firmada por” judíos y judías latinoamericanos” donde cuestionan las palabras de la embajadora israelí en Uruguay  Ben Ami, no encontramos en los firmantes,  ningún  ciudadano uruguayo. Lo cual llama mucho la atención el porqué del  abordaje desde el exterior.

Sin intentar ser apoyo de la embajadora Ben Ami, con la cual discrepamos en muchas de sus afirmaciones,  de la carta  se desprende temas elementales que para nada nos simpatiza  la lectura misma.

En el acto de la Orquesta Filarmónica del SODRE por los 70 años del Estado de Israel, en Montevideo, surgió unas horas antes del concierto,  una cartelería adversa,  puesta  en la puerta del Solis. Siendo  una provocación, dado que trataron de hacer algo simultáneo a dicha conmemoración. Esta veintena de activistas seguramente intentaba generar una situación de violencia que por suerte no sucedió y perdieron sus posibles objetivos.

Se olvidaron “correligionarios “en dicha carta de saludar al nuevo aniversario de Israel. Podrán estar o ser adversos a la política de Netanyahu, pero solo marcan  la Nekba (catástrofe por la independencia de Israel para algunos árabes) lo que parece alejado del “justo medio” aristotélico. Llama la atención que nada expresa de países u organizaciones que quieren y luchan para la desaparición del Estado de Israel, parecería que su “arjé judío lo perdieron en tanto desequilibrio.

      Desconocen la existencia de un sionismo socialista, desconocen al sionismo como movimiento de liberación nacional, luego de 2000 años de permanente xenofobia contra la minoría judía, con persecución, asesinatos, robos, utilización de los opresores contra nuestra minoría acusándola de toda las dificultades.  Puesto los dominadores asignaban al pueblo judío como el emergente de sus fracasos frente al pueblo, para salir airosos y seguir dominándolos. Así los zares rusos se mantuvieron en el poder, generando odio contra la minoría judía afirmando  que el hambre era su culpa. Así pasó anteriormente con la peste bubónica. Así lo hizo Hitler a partir del 32 del siglo pasado, el odio antisemita resultó una buena inversión para los autoritarios y dictadores. Frente a la posible pregunta por qué llamarnos de  liberación nacional?  Puesto  quisimos no ser más instrumento de dominantes y nosotros chivos expiatorios. El nacionalismo y sus extremos se convirtieron en herramienta para desviar los problemas de sus regímenes.                                                                                                                                          Sucedió algo más en la historia, se desarrolla el ideal sionista con el surgimiento en estos siglos del Estado-Nación, donde las identidades se vuelven seculares, alejándose del entorno  teocentrista.  Esta revolución emerge en el judaísmo frena a su clérigo ortodoxo, que se exaspera frente al cambio, por no esperar un mandato divino. Su pueblo, los judíos, frente a tanto dolor  comienzan un camino de redención laica, nacional y sin Dios. El Mov. Sionista lucho contra el colonialismo británico, fue un movimiento anticolonialista y así se forjo el nuevo Estado.

    Siendo sionista, postulo  dos pueblos para dos estados, discrepo con los colonos que se instalan en territorio de Cisjordania. Pero no puedo ser ciego cuando  en Gaza el movimiento Hamas pide la destrucción de Israel, plantea lo mismo Hezbolah al sur del Líbano y el estado Islámico de Irán intenta destruirnos. Nada de ello dice la carta.

 

Los deseos de paz de Israel, se encuentran con Rabin, que lamentablemente fue asesinado por fuerza ideológicamente fascistas y fundamentalistas judías. Pero en su momento también surgió Barak y otros primeros ministros que les fue imposibles negociar un acuerdo. Netanyahu es ajeno a la negociación, no es sionista, será un nacionalista israelí, pero sionista es un ideal, que partió de pioneros sionistas- socialistas o laboristas. El sueño pionero de un país propio, de una milenaria cultura e identidad.

      Hay centenares de injusticias israelíes en relación a la población palestina, como a la inversa  centenares de actos y acciones palestinas contra israelíes y el Estado de Israel. Nadie “es santo”, tampoco hay interlocutores para negociar del lado palestino. En el 47 y 48 que refiere la carta, sucedió la mayor complejidad, los ingleses con su política de dividir para reinar, sembraron miedo a los árabes. Una región muy despoblada, los grupos fundamentalistas y fascistas musulmanes incentivaron escaramuzas entre las dos colectividades, judía y musulmana. Rodeando la geografía, cinco estados árabes invaden al reciente  estado de Israel en el 48, con el fin de apropiarse y repartirse las tierras. En esa invasión aterrorizan a los árabes de la zona, repitiendo lo que los ingleses decían: retírense y vuelvan cuando los aniquilemos.   Nada santo fueron tampoco las organizaciones judías de extrema derecha, que también causaron terrorismo en aldeas árabes. Mientras el Palmaj, integrados por fuerzas socialistas  se fusiona al ejército del nuevo estado, los grupos como el Irgúm, de extrema llegaron a tener enfrentamientos con la Hagana  (ejército forjador del nuevo estado). Como contrapartida dialéctica 900.000 judíos de los países árabes tuvieron que huir de sus tierras, dado la violencia interna contra ellos. Nada de eso figura en la carta de estos judíos latinoamericanos y no uruguayos.

Los recientemente llamados palestinos, no tienen identidad en la historia. Recién con la guerra del 67, conquistado por Israel el territorio de Cisjordania y de Gaza adquiere una identidad que hoy llamamos “palestino”. Esto no va en deterioro de la justeza de dos Estados para dos pueblos, si va en cuestionar los conceptos históricos vertidos en dicha comunicación antes referida. Puesto los sin tierra Hebreos habían eligieron un lugar para vivir, concedido por la ONU concordante con un referente su historia, cultura y mitos que nos rodeó por 2000 años de identidad.

 

Lo peor de todo de dicha carta, es su aporte al conflicto, una postura polarizada y cerrada, en lugar de ser un factor abierto y de soluciones para el mismo. Como decía W. Benjamin la izquierda extrema (los considero en este caso) adquiere una teología, similar a los fundamentalistas del otro espejo.

Jai Israel en estos 70 años y negociemos el conflicto, donde todos somos responsables.

Enviar comentario sobre la nota al Director...

Su Nombre: *


Su Email: *


Asunto: *


Sus Comentarios:


volver arriba