Menu

Agresión de Gaza, estallaron cohetes en pleno patio del jardín de infantes del kibutz Ein Hashloshá

Agresión de Gaza, estallaron cohetes  en pleno patio del jardín de infantes del kibutz Ein Hashloshá

GAZA: HAMÁS EN LA CUERDA FLOJA

Alberto Mazor

El primero de los aproximadamente 70 morteros y misiles - hasta ahora - disparados ayer (martes) a las 7:00 AM desde Gaza hacia Israel por la organización terrorista Yihad Islámica, estalló en pleno patio del jardín de infantes del kibutz Ein Hashloshá, vecino a la franja palestina, conmocionando a sus habitantes.

Si hubiese matado a algunos niños que deberían estar allí apenas unos minutos más tarde, seguramente Israel y Gaza estarían ya inmersos en una nueva guerra.

Hamás, que controla ese enclave costero, sabe lo delgada que es la línea que pisa cuando dispara misiles contra Israel o permite que otras organizaciones terroristas islámicas lo hagan: puede que exploten en un campo y sólo atraigan algunos ataques aéreos dirigidos; o puede que alcancen un jardín de infantes vacío e Israel bombardee la franja palestina como ya sucedió a fines de 2008.

Desde entonces, existe un conflicto esporádico de gran intensidad con sus propios códigos y normas, que en ocasiones parece incluso coreografiado por la previsibilidad del ataque, el contraataque, la escalada, el enfriamiento y la tregua.

Muchos ya habrán olvidado que en 2008 el entonces Emir de Qatar llevó a cabo una visita histórica a Gaza, celebrada con entusiasmo como si fuera el final de casi seis años de aislamiento. Aquel Emir, que no era ningún integrista amante de las armas, fue el primer jefe de Estado que llegó a la franja desde que Hamás se hizo con el control del territorio. Además, en aquella oportunidad, dejó 400 millones de dólares cash money para realizar diferentes emprendimientos a fin de mejorar la calidad de vida de de los gazatíes, que fueron a parar a las arcas de Hamás.

¿Por qué recuerdo ésto? Porque aquel hecho podría haber supuesto una pausa para reflexionar en un territorio que apenas tiene 40 km de largo y 11 de ancho a lo largo del Mediterráneo, entre Israel y Egipto. En lugar de ello, y de otras incontables ocasiones, una lluvia de morteros y cohetes de Hamás y la Yihad continúan enviando cada tanto a los refugios a los tenaces habitantes israelíes de las poblaciones y ciudades de la región.

Diversos analistas en Oriente Medio afirmaban que la Liga Árabe, que desempeña el rol del liderazgo en el mundo musulmán sunita y pretendía extender su influencia más allá del Golfo Pérsico, esperaba poder domar a Hamás para que se reconcilie con Al Fatah de Mahmud Abbás y quizá así progresar en las negociaciones de paz. Dicha hipótesis fracasó totalmente: Abbás reconoce a Israel; Hamás no; las grandes potencias no hablan con Hamás; Abbás no habla con Israel desde hace años. El proceso de paz está en coma.

El liderazgo de Hamás "asegura" que le sobra tiempo y energía para un juego a largo plazo. En contraste, Abbás, ya enfermo y con 83 años encima, muestra prolongados aires de fatiga tras largos fracasos con Israel.

Los expertos decían también que Hamás pretendía reemplazar a la deteriorada Organización para la Liberación de Palestina (OLP), que encabeza Abbás, y dar un nuevo rostro al movimiento palestino: más islámico, apoyado por Irán y capaz de hacer progresar su causa mejor que la vieja guardia.

Hamás quería además quitarse la etiqueta de "terrorista" que lo margina de las conferencias internacionales, pero al mismo tiempo, mira nervioso por encima del hombro para no ser acusado de cobardía y traición por los grupos yihadistas más radicales.

Hamás insinuó varias veces la idea de una tregua a largo plazo con Israel, pero el Estado hebreo no quiere saber nada con una organización terrorista que permite lanzar 70 cohetes a sus ciudadanos en menos de 24 horas.

Y mientras espera en vano hasta que el "equilibrio de poderes" le favorezca, Hamás mantiene secuestrados en Gaza a casi 2 millones de habitantes a quienes impone su corrupción y sus programas sociales, culturales y religiosos, así como su terrorismo, pero sin querer llegar a una guerra. Eso todo el tiempo que sus misiles estallen en espacios abiertos y no en un jardín de infantes israelí lleno de niños.

Pero dicen que la suerte es el pretexto de los fracasados.

 

 

 

Enviado desde mi smartphone Samsung Galaxy.

Enviar comentario sobre la nota al Director...

Su Nombre: *


Su Email: *


Asunto: *


Sus Comentarios:


volver arriba