Menu

¿ De Presidente de la Federación Juvenil Sionista a ganar las elecciones de Peñarol?

¿ De Presidente de la Federación Juvenil Sionista a ganar las elecciones de Peñarol?

El País.

El padre de Trostchansky llegó a Uruguay siendo un bebé. Su familia emigró desde la Unión Soviética, desde un territorio que hoy pertenece a Ucrania y donde existía una fuerte persecución de judíos. Se llamaba Jaie, en la cédula le pusieron Chajá, pero todos lo conocían como José. "Julio es como era mi padre, una persona de carácter fuerte", considera su hermano Andrés.

Trostchansky suele decir que si no se hubiera dedicado a la medicina sería publicista. Sostiene que aprendió mucho de ese oficio cuando volvió de su viaje por Israel y Europa, y compartió la presidencia de la Federación Juvenil Sionista, con el hoy director de Notable Publicidad, Pipe Stein. Una de las primeras cosas que hizo cuando ganó las elecciones del SMU fue cambiar la estrategia comunicacional del gremio, lo cual le costó críticas a nivel interno. "Cuando empecé creían que la comunicación era mandar un fax a los medios", recuerda. Su mayor logro en este sentido, según él, fue el diseño que se hizo en torno a la Convención Médica que se celebró en 2014.

Julio tenía 17 años había militado en la tnúa y se venía el Shnat. La aventura implicaba estar un año solo, sin su familia, fuera del país trabajando en un Kibutz en Israel. Él tenía decidido que iba a ser médico, pero le pidió a su padre postergar el ingreso a la facultad por 12 meses. José contestó sin siquiera dudar. Fue un "no" rotundo. Pero poco a poco, después de muchas conversaciones, Julio logró su objetivo. Estuvo varios meses en Israel. Allí trabajó en el kibutz, donde para pagar la estadía debió trabajar cosechando tomates y almendras. Luego, con el objetivo de juntar dinero para viajar por Europa, estuvo un tiempo limpiando los baños de un centro termal, se desempeñó como "lavacopas" en una cafetería y haciendo el aseo de los cuartos en un hotel.

"Me fui con la mochila, de buscavidas, porque si bien tenía un aporte de dinero de mi casa, donde teníamos un buen pasar, no había un exceso de dinero para mandarle a alguien que estuviera viajando", dice. Cuando volvió lo hizo con el pelo largo, una gruesa barba y tres caravanas. "Todas en las orejas", aclara. Así se presentó 24 horas después de llegar a Montevideo en la Facultad de Medicina.

También pudo conocer a la muerte antes de tiempo cuando casi pierde la vida en un accidente de tránsito. E ómnibus se dio de trompa contra su auto y él quedó paralizado. No podía mover el cuerpo. Su cerebro estaba intacto, pero los brazos y los pies no le respondían. Ni siquiera atinó a gritar. El coche se deslizó a toda velocidad hasta darse contra la fachada del Hospital de Clínicas. Julio Trostchansky vio cómo se aproximaba a su posible muerte en silencio, mientras cada instante de su vida pasaba por su cabeza.

"Me acordé de todo. Se me hizo una disociación entre el tiempo real, que pasaba del lado de afuera, y lo que me sucedía a mí adentro del automóvil", recuerda Trostchansky 11 años después de ese accidente.

El golpe le costó una contusión medular. Estuvo seis días cuadripléjico con el temor de quedar así para siempre. La recuperación le llevó nueve meses de fisioterapia e incertidumbre. Para un cirujano la precisión en las manos lo es todo: si no quedaba al 100%, corría el riesgo de no poder seguir trabajando.

Entre sus hobbies el arte ocupa un lugar primordial. En las paredes del living de su casa cuelgan unas copias de Picasso y algunos cuadros originales de artistas uruguayos. Próximamente piensa comprar uno de Victoria Rodríguez, la conductora de televisión que también es artista plástica. Tiene un espejo enorme, más alto que él, un globo terráqueo y libros de autores que van desde Stephen King hasta Fernando Amado. Cree en Dios. Tiene un buen pasar. Y sabe que podría tener una vida más tranquila, pero no quiere. A su esposa —madre de dos de sus tres hijos varones—, que es anestesista, no le gusta que tenga tanto nivel de exposición. A él, sin embargo, le encanta estar en la primera línea de batalla. Es un médico prestigioso. Uno de los apenas 14 cirujanos de tórax que hay en Uruguay. Algunos sostienen que lo que tiene se llama sed de poder. Su suegro era tupamaro. No cree que sea una casualidad que hoy viva frente a lo que fue la cárcel del pueblo. Para él nada sucede por azar. Por eso cree que hay un antes y un después de aquel accidente frente al Clínicas.

Ejerció la presidencia del Sindicato Médico del Uruguay en tres oportunidades. La primera comenzó en 2009. Un tiempo después, Beatriz Silva asumió como presidenta de ASSE y una de las primeras cosas que hizo la ahora exjerarca fue agendar un encuentro del directorio con él. Pero este no se pudo concretar. "Silva llamó por teléfono, dijo que ella no iba a poder llegar y que la reunión la tuviera Trostchansky con el resto del directorio. Cuando Julio entró preguntó por Silva, le dijeron que no iba a ir, entonces les gritó desde la puerta: Esta es una reunión entre el presidente del SMU y la presidenta de ASSE. En estas condiciones yo me voy. Todos quedaron duros, no llegaron ni a contestarle porque dio media vuelta y se fue", cuanta otra fuente.

Últimamente el blanco en Twitter es el presidente de Peñarol, José Pedro Damiani. Esto de cara a las elecciones de noviembre en las que Trostchansky intentará ser presidente. Son muchos los que advierten que es imposible que pueda lograr la cantidad necesaria de votos para ganar y él mismo no descarta en el futuro una posible alianza con alguno de los otros candidatos opositores. Lo importante para él es derrocar a Damiani y sus seguidores. "Es que quiero un equipo que vuelva a estar vinculado a los logros deportivos y no a los hechos de violencia. Que le haga honor a lo que logró en el siglo XX, y no que gane un campeonato de vez en cuando", manifiesta.

 

Enviar comentario sobre la nota al Director...

Su Nombre: *


Su Email: *


Asunto: *


Sus Comentarios:


volver arriba