Menu

Israel centro de la ciberseguridad, reunión mundial, siendo el quinto eslabón incorporado

Israel centro de la ciberseguridad, reunión mundial, siendo el quinto eslabón incorporado

Representantes de gobiernos, fuerzas armadas y servicios de seguridad, así como de las principales empresas privadas del sector e instituciones académicas se acaban de reunir en Israel en el marco de la Cyberweek. Un foro anual organizado por la Universidad de Tel Aviv en el que se discuten las últimas tendencias e incidencias del mundo de la ciberseguridad de forma interdisciplinar. Y en el caso de la edición de este año incluso en tiempo real, dado que el virus conocido como NotPetya comenzó a propagarse justo en medio de la celebración de esta feria especializada. Además, contó con una jornada especial organizada por la prestigiosa Conferencia de Seguridad de Munich (MSC).

Este segundo ataque de carácter ransomeware –que extorsiona a los afectados y demanda una recompensa para entregarle el antídoto correspondiente y así poder desbloquear el sistema– finalmente resultó no ser tan grave como el primero, Wannacry, que en mayo afectó a unas 10.000 organizaciones de varios países, infectando unos 200.000 ordenadores. Pero aunque fuera de una magnitud menor, en los círculos herméticos de la ciberseguridad preocupa el efímero lapso de tiempo que ha transcurrido entre ambos, y la posibilidad de que se produzcan nuevas réplicas por parte de los mismos autores o bien genere un efecto imitación en otros crackers.

Además, como ocurriera a finales de 2015 con el virus conocido como Crash Override o Industroyer, el principal objetivo de este último ciberataque resultaron ser infraestructuras críticas de Ucrania –así como la multinacional danesa Moller-Maersk, el holding británico WPP y la división inmobiliaria del banco francés BNP Paribas, entre otros afectados–, lo que ha vuelto a poner a Rusia bajo sospecha. Moscú, por supuesto, niega cualquier conexión con los hechos. También niega haber influido, de forma directa o a través de testaferros, en las últimas elecciones presidenciales estadounidenses, aunque, tal y como evolucionan las investigaciones, el Kremlin podría tener que desdecirse en breve.

En relación a esta cuestión, el que fuera el anterior coordinador de ciberdefensa de la Casa Blanca, Michael Daniel, se mostró convencido de que si hubo alguna interferencia rusa, esta no alteró el resultado final de los comicios. Terminada su etapa de servicio público para la administración de Barack Obama, Daniel se pasó al sector privado, donde ahora dirige la llamada Cyber Threat Alliance (CTA), que reúne a 12 de las principales empresas del sector, entre ellas Palo Alto Networks, Intel Security, Cisco Systems y Symantec.

El miembro israelí de este consorcio es la empresa Check-Point Software Technologies, con sede en Herzliya. Su consejero-delegado, Gil Shwed, destacó cómo nuestros smartphones constituyen la principal puerta trasera a través de la que se accede a nuestras vidas, pues están conectados permanentemente y no cesan de emitir información personal, tanto de forma consciente como inconsciente. Un estudio de riesgos cibernéticos realizado por Check-Point demostró que el 100% de las empresas e instituciones analizadas tenían algún tipo de software malicioso (malware) dentro de sus redes de comunicaciones.

Por su parte, el asesor de Seguridad Interior y Ciberseguridad de la administración de Donald Trump, Thomas Bossert, definió este dominio como uno de los principales retos estratégicos al que se enfrenta Occidente tras los atentados del 11-S. Según Bossert, la primera tarea del recién creado grupo de trabajo conjunto estadounidense-israelí para cuestiones de ciberseguridad –similar al que Trump acaba de plantearle a Vladimir Putin en su reunión bilateral celebrada el marco de la cumbre del G20 en Hamburgo– será definir y poner en marcha estrategias preventivas que permitan neutralizar cualquier riesgo o amenaza que pueda atentar contra las infraestructuras críticas de ambos países.

Desde la perspectiva de la Alianza Atlántica se trata de una nueva amenaza de carácter global y multidimensional que pone en situación de riesgo tanto sus sistemas de defensa colectiva como los de sus 29 Estados miembros. Entre los ponentes de la jornada organizada por la Conferencia de Seguridad de Munich, el director del Centro de Excelencia en Ciberdefensa que la OTAN tiene en Estonia (CCDCEO), Sven Sakkov, describía la aproximación gradual a estas cuestiones por parte de la Alianza. Si en la cumbre de Gales celebrada en 2014 el Consejo Atlántico tomó la decisión de reconocer que el Derecho Internacional Público era aplicable en el ciberespacio y que un ataque cibernético perpetrado contra uno de los miembros de la OTAN podría activar la clausula de defensa mutua recogida en el Artículo 5, en la cumbre de Varsovia en 2016 reconoció el ciberespacio como el quinto dominio para el enfrentamiento bélico, añadiéndose a los tradicionales de tierra, aire, mar y espacio.

Enviar comentario sobre la nota al Director...

Su Nombre: *


Su Email: *


Asunto: *


Sus Comentarios:


volver arriba