Menu

Judaísmo el “Bailar como creencia, como herencia, como juego”

Judaísmo el  “Bailar como creencia, como herencia, como juego”

El Judaísmo a través de la danza

 Jessica Schertz

“Bailar como creencia, como herencia, como juego” dice la canción “Bailar en la Cueva” del reconocido cantautor uruguayo Jorge Drexler, con quien además comparto haber asistido a la gran institución del Instituto Ariel Hebreo Uruguayo. Honestamente, bailar para mi es todo, es expresión, es creatividad, es movimiento, es amor. Bailo desde que soy chica, y actualmente asisto al grupo independiente Atzmait perteneciente a la Nueva Congregación Israelita. Proviniendo de una familia de origen mixto, el judaísmo siempre fue para mi una gran incógnita. Fueron años de cuestionamiento, de descubrimiento, de conflicto, de superación, de aprendizajes, pero durante todo este tiempo me ocurrió siempre lo mismo: bailando siempre me sentía judía, nunca dudaba de mi condición. Me conectaba con mis orígenes, con mis antepasados, con mi música, esa música en Ivrit cargada de emociones que nos hace sentir que venimos de un lugar más grande. Bailar Rikudei Am es algo que hoy es dia está subestimado. Las leakot en Uruguay han experimentado un proceso de gran decadencia por esa falsa fama que se le han creado.  Pero tengo el poder de decirles que esto es simplemente una falacia y se los voy a contar con mi experiencia personal.

En 2011 tuve la suerte de volver de un viaje a Estados Unidos que me llenó de energías y encontrarme con que Alex Bukstein había creado junto a Yordana Pesah este grupo independiente en donde asisten personas de diversos orígenes con muchas cosas en común. Entre ellas, nos une las ganas de bailar. No de bailar a la perfección, ni de sincronizar todo el cuerpo, sino de sentir, de expresar, de divertirnos o de al menos intentar hacer todo esto. Y tuve tanta suerte, y lo vuelvo a decir, de que somos un grupo en donde todo lo que nos proponemos lo hacemos, en donde existe la democracia, en donde cada uno puede hacer su aporte. En el año 2013, realizamos un espectáculo en donde una de las integrantes sugirió darle un lugar a la comunidad autista, y así lo hicimos. Durante más de una oportunidad, participamos de los festivales de Rikudim que se realizaron en Brasil: en 2012 el Choref en Porto Alegre y en 2014 el festival Carmel en San Pablo. En otra instancia, realizamos un intercambio con Buenos Aires en donde la Leaka Guilboa concurrió a Montevideo, hospedándose en nuestras casas y luego nosotros nos dirigimos hacia Buenos aires, hospedándonos también en sus casas. En el año 2016, emprendimos viaje a la escuela Estado de Israel en donde compartimos con los niños todo esto de la danza. 

 

No solo cada uno puede aportar desde cada uno lo que le parece, sino que se da una sinergia tan hermosa de energía que hoy en día muchos de los que asisten a este grupo son de mis mejores amigos.  Durante estos 6 bellos años, el grupo se fue renovando, renovando personas y morim, pero la energía siempre fue la misma.  Tengo que decir que algunas veces en todo este tiempo me cuestioné dejar el grupo. A veces dudaba si valía la pena sacrificar algunas horas de mi sábado para asistir y comprometerme, pero siempre la conclusión y el balance obtenido se inclinaba hacia el mismo lado: no hay nada como sentir la danza y el judaísmo a través de este grupo.

 

Por todas estas razones, a aquellas niñas, niños, adolescentes, adultos y personas de mayor edad que se identifican con su judaísmo, los invito y los insto a bailar, a soltarse, a dar, y les aseguro que mientras haya ganas, podrán plenamente sentir y vivir el judaísmo a través de la danza.

 

 

Enviar comentario sobre la nota al Director...

Su Nombre: *


Su Email: *


Asunto: *


Sus Comentarios:


volver arriba