“LOS CUATRO METODOS JUDIOS CLASICOS DE INTERPRETACION Y EL QUINTO CAMINO ACADEMICO APLICADOS AL TANAJ”

“LOS CUATRO METODOS JUDIOS CLASICOS DE INTERPRETACION Y EL QUINTO CAMINO ACADEMICO APLICADOS AL TANAJ”

 

      Profesor ISI WOLFF

“Cuatro entraron al Pardes, Ben Azái, Ben Zomá, Elisha ben Abuya y Rabí Akiva. Ben Azái observó y enloqueció. Ben Zomá observó y murió, Elisha ben Abuya cortó las raices, Rabí Akiva entró en paz y salió en paz”

(Talmud Babilonico,Tratado Jaguigá 14.2)

La palabra persa Pardes que figura en el Cantar de los Cantares en hebreo puede traducirse como jardín o huerta de cítricos, de la cual nace la palabra “paraíso” ,que equivocadamente utilizan para traducir el hebreo Gan Edén, Jardín del Edén en el Genesis 2-3., es también interpretada en la literatura rabínica post bíblica como el acrónimo de las cuatro formas de interpretación de la Torá a saber :

P por Pshat: Interpretación simple. La “pe” es la letra inicial de la palabra peshat (literalidad), y hace alusión al liso llano, simple y literal entendimiento del texto.

R por Remez: Interpretación alusiva el contexto. La “resh” es la inicial de la palabra rémez (insinuación) y se refiere a un nivel de comprensión en donde las palabras y las letras son elementos que no necesariamente deben ser entendidos literalmente, sino que vienen a insinuarnos acerca de otras ideas y enseñanzas.

D por Drash: Interpretación Exegética. La “dálet” es la inicial de la palabra derash de la cual se desprende la palabra “midrash” (exegesis) y hace referencia a un camino interpretativo no literal, donde muchas veces distintas palabras o letras aparentemente innecesarias para la comprensión del texto, nos vienen a enseñar detalles del mismo que no están escritos claramente. Asimismo, otras enseñanzas son deducidas cuando en el texto bíblico, aparentemente, faltan letras o palabras que nosotros hubiéramos pensado que deberían estar escritas. Además, algunas veces aparecen letras escritas en un tamaño mayor o menor que el normal. Aún más, en algunos lugares del Tanaj hay ciertas palabras que deben ser leídas en forma distinta a como aparecen punteadas y vocalizadas en el texto .Se trata aquí extraer (lidrosh es exigir, extraer hacia afuera,) el texto de su contexto original trayéndolo al contexto del exégeta, a fin de actualizarlo a su tiempo, actividad interpretativa perentoria para mantenerlo vivo y relevante a la grey actual sacándolo y a veces arrancándolo brutalmente de cuajo, de su antiguo, obsoleto y anacrónico contexto cultural original, pero que necesariamente nos aleja de la comprensión original del autor bíblico. Paradójicamente el midrash nos acerca a la supuesta “verdad” confesional, acercando el texto milenario al neófito lector actual, pero causa estragos en la “verdad” histórica, cultural, socioeconómica ,contextual sobre el mundo y las intenciones del autor bíblico original. No hay modo de armonizar entre ambas “verdades”, salvo decir que una es la “verdad” subjetiva, poética, espiritual, el mensaje rescatable del ayer y entonces para el hoy y ahora y la otra es la “verdad” histórica, arqueológica, critica, científica, cercana a lo objetivo.

S por Sod: Interpretación secreta o mística. La letra “sámej” es la inicial de la palabra sod (secreto), pues es este camino de entendimiento esotérico y místico de la Cábala.

En los últimos siglos, se sumo el quinto método, que no es ni deberia ser exclusivamente judio, aplicable no solo a la interpretación del Tanaj, sino también a la de otros textos religiosos canonizados como el Nuevo Testamento y el Corán, y a otros textos judíos sagrados post bíblicos, como la Mishnah ,el Talmud o el Sefer Hazohar. Me refiero al método científico, crítico, moderno que obviamente regresa al primer método del pshat mediante la filología hebrea y de otras lenguas semitas cuyos hallazgos epigráficos fueron encontrados en las excavaciones arqueológicas de las últimas generaciones y también usa herramientas de trabajo objetivas como la arqueología, la asiriología, la egiptología, el análisis literario, las religiones comparadas, etc.

En resumen : el quinto e inefable método es el de la libre investigación bíblica moderna que comenzó a mediados del siglo 19 en Alemania con Julius Wellhausen, teniendo sus precursores en exegetas medievales como Rabi Abraham Ibn Ezrah y el renacentista racionalista y panteísta filosofo judío holandes Baruj Benedictus Spinoza en el siglo 16. Este método que en estos casi 2 siglos de existencia, se instalo en la intelectualidad judía alemana del siglo 19 como Wissenchaft Das Judentum, Ciencias Judaicas, concibiendo así también la investigación bíblica moderna desde principios del siglo 20 en la Universidad Hebrea de Jerusalén, pasando luego a Tel Aviv, de donde salieron Finkelstein y sus seguidores en las últimas décadas, sigue galopante y cambiante con los avances y los hallazgos epigráficos y arqueológicos nuevos y descifrados. En el mundo religioso tanto judío como cristiano suele utilizarse a puntillas y como “hoja de parra” (salvo contadas y excepcionales ocasiones) para tratar de probar por su medio y con sus herramientas “verdades confesionales”, cosa totalmente errónea ya que no es ese el objetivo. El que así lo desee deberá recurrir al antiguo “Midrash” el tercer camino aquí expuesto, que es apropiado para esa meta.

Aquel líder religioso que necesite escribir un sermón eclesiástico dominical, o un “drash” (asi se llama curiosamente al sermon del servicio liturgico en la sinagoga) sinagogal sabático, hallará en el “Midrash” una excelente herramienta para entusiasmar a sus fieles seguidores, pero que no se engañe a si mismo ni a ellos y crea que al hacerlo está escribiendo un artículo científico con todo el rigor académico requerido, porque lejos esta de eso. Solo aquella persona que escriba un articulo basándose en los elementos académicos requeridos del “quinto camino” con todo el rigor de las disciplinas criticas sin ningún objetivo religioso ni confesional, sin otro objetivo que entender y descubrir la “verdad” histórica arqueológica contextual original, es aquel que verdaderamente esta haciéndolo como corresponde. Resumiendo : dejémosnos de “buscar la luz” fuera de la compañía eléctrica y de entender los “caminos del señor” fuera de la educación vial de rutas, por medio de la ciencia bíblica moderna, porque no para esa apologética de nuestras creencias y convicciones religiosas existe ni tampoco para que las mismas se vean menos primitivas y más atractivas y modernas al ser humano postmoderno y globalizado del siglo 21.La ciencia bíblica existe para descubrir cómo fue, quien escribió, porque escribió,que ideas tenía el autor acerca de tal o cual cosa en su tiempo y no para saber el mensaje de Dios, que si se quisiese comunicárnoslo usaría su whattssapp ,o su email.

Para qué? Con qué objetivo? Pues para saber, porque somos seres humanos con raciocinio y cualidades cognitivas, queremos saber cómo eran las cosas antes, de dónde venimos. Un pueblo que no sabe de dónde viene, no sabe adónde va y su presente sucumbe en las tinieblas de la ignorancia y de la fe ciega. Tan solo así, paradójicamente podremos tal vez como Rabi Akivah entrar al Pardes y ser merecedores de ver que hay detrás del telón entrando y saliendo ilesos como el.

Solo así entraremos al Pardes y saldremos del mismo en paz.

 

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